Chapeau, me quito el sombrero ante la versión musical que ha hecho el gran cantautor jiennense Francis Martínez de mi poema Barre que barre.
Aquí la podéis escuchar. Magnífico. Como él dice: "Muy necesaria en estos tiempos".
Cierra los ojos. Cierra los ojos de luna. Imagina la primavera brotando del centro, del centro de tus ojos. Hacia el cielo irisado...
Chapeau, me quito el sombrero ante la versión musical que ha hecho el gran cantautor jiennense Francis Martínez de mi poema Barre que barre.
Aquí la podéis escuchar. Magnífico. Como él dice: "Muy necesaria en estos tiempos".
El pasado 17 de junio, en la librería Plastilina de Cádiz, estuve con José Manuel Misea, amigo y contertuliano, presidente de la A.VV. Entre Dos Puentes Gaditanos, participando en una charla distendida acerca de mi libro "Hasta que la muerte nos depare".
Fue una tarde emotiva y distraída, con mucha participación del público asistente.
Además, tuve la suerte de estar acompañado por dos poetas amigos, José María Jaén Albarrán, Juani Pizano y Rosario Sánchez Cubelo. Además, estuvieron varios amigos de la Sociedad Filatélica Gaditana: Ricardo Moreno (que hizo un espléndido reportaje fotográfico junto a José María Jaén), José E. Lasarte y Ramón Cózar.
Mi agradecimiento a Juan García, que dispuso de manera acogedora la librería a nuestra disposición.
La jornada 127 de la Tertulia Puerta Abierta a la Imaginación tuvo lugar, como siempre, en el Club de Emplead@s Municipales, en un clima de cordialidad, debate y buen humor. Se dedicó en esta oasión al lenguaje impostado y tuvo lugar el pasado 29 de mayo.
Yo escribí y leí este poema:
NO DESEO DESCUBRIR
No, no deseo descubrir
tus insensibles e inverosímiles
barroquismos,
enarbolas ser impostor del lenguaje
y huyo de tus rebuscadas y vacuas
palabras,
de las falsas e hipócritas identidades
que suenan al culmen de tu oquedad.
No, no deseo descubrir
la enigmática e inútil apariencia de tus
voces.
Ya sé que tu vida es impuro teatro,
como vídeos de personas que cantan con la
IA,
cuando usas la preeminencia de tus
prerrogativas,
que me hunden en ese insondable abismo
de miríadas miradas artificiales,
en verbalización de verbos en
afectación.
Y líbrame de todo mal,
No, no deseo descubrir
tus fingidas y caprichosas veleidades,
que son una amenaza a tus prioridades
con ampulosas y retóricas ansias
de engolada y vacía lengua
por puro y extravagante exhibicionismo,
estrambótico,
esperpéntico,
espiritifláutico,
espectográfico,
espeleológico,
espectrohelioscópico,
esperetimbúlico.
El pasado 24 de mayo tuvo lugar la presentación de la IV ANTOLOGÍA CREA en el Rincón del Parque Genovés de Cádiz.
Fue una mañana espléndida en la que se recitaron poemas que cautivaron a los asistentes.
Yo participé con estos dos poemas que están más abajo, acompañados de un reportaje fotográfico de Lola Fontecha que ha montado un precioso vídeo a partir de sus fotos.
Te
esperaré en la oscura loma
donde
nuestros sueños se balancean,
cuando
la nieve de la luna nos alumbre y acoja,
entre
las amapolas de nuestras almas,
abrazados
al ímpetu de la noche,
y el
romero entre nuestras manos,
entre
el tomillo que nos apacienta con la tenue fragancia del amor,
bajo
los olivares de ensueño y paz.
Y
esperaremos juntos al sol, a otra luna y el gélido viento con su fulgor
se
deshará con nuestro ardor,
que
las ramas de tus bíblicos olivos se mezan con mi brisa marina,
y el
susurro de nuestros párpados cerrados
hechicen
la noche profunda perfumada por tus ojos.
Que
tus besos me llenen de epítetos la boca,
y me
insuflen del calor ígneo y volcánico,
de
las noches de pasión e iridiscencia.
Te
esperaré en la oscura loma
entre
nuestros sueños nebulares,
cuando
la luna eternice nuestra estancia en el universo corpuscular,
cuando
ya se haya escrito nuestra historia
en
las páginas amarillas de la existencia.
Te
esperaré en la oscura loma,
con mi alma colmada y expedita.
Y NO PASÓ NADA
Ayer salí a la apaciguada calle,
y vi un muerto en el asfalto…
Y no pasó nada.
Ayer fui al plagado supermercado,
y vi a un desarrapado hambriento…
Y no pasó nada.
Ayer fui al repleto cine,
Y vi a un ignorado durmiendo
en la lustrosa puerta…
Y no pasó nada.
Ayer me fui de lujoso viaje,
unas vacaciones que necesitaba,
y vi la pobreza en sus almas…
Y no hice nada…
Me pareció llamativo y curioso.
Ayer volví a casa cansado del viaje,
me tumbé en el cómodo sofá,
me tomé una fría copa,
tras una enorme hamburguesa,
y en mi acolchada cama impoluta,
dormí plácidamente.
Y NO PASÓ NADA…