viernes, 15 de mayo de 2026

RAÍCES QUE HABLAN, VOCES DEL OLIVAR Y LA MEMORIA

El pasado 10 de mayo, en el marco de la 39 Feria del Libro de Jaén, el Grupo Literario Oliversando organizó un recital poético en la Sala de Presentaciones. En el acto me acompañaron Lola Fontecha Encarnación Sánchez y Fernando Miras.

A través del hilo conductor creado por Lola, se recitaron poemas en torno a cuatro temas: 1.- Naturaleza, raíces o vida surgiendo; 2.- Paisajes u horizontes; 3.- Agua, ríos, mares u océanos; 4.- Grito, voz o palabras.

Entre otros poemas, recité estos.


LA VOZ DE LA NATURALEZA

Tu voz límpida entona

todos los registros innatos.

Tu voz gozosa se inspira

en el amor y mira

crece alba y siente

como el mar entre las nubes,

como la grama sube

entre las orillas del verdor,

como la lluvia primera

en su tierra de acogida.

 

Tu voz pausada se desliza

entre las estrellas en una brisa

que reluce con serenidad.

Tu voz adula y resplandece

en un día nublado y lo mece.

Tu voz se queja de los silencios

en la inquietud del vibrato.

Tu voz virgen e impoluta

rebasa los límites áureos,

porque no tiene frontera ni ruta.

 

Tu voz genera ideas esenciales

entonadas que eternizan.

Tu voz principia y finaliza,

sin ambages, sin fisuras,

sin ninguna holgura,

reluciente y cadente.

Tu voz destila deidades

infinitesimales y locuaces,

es la cúspide de la beldad,

el bello jade que me inocula

la sílfide teatral de la verdad.

Tu voz no levanta ampollas

porque va y no regresa,

adelanta y no recula.

Entre sus olas se engrandece,

en sí misma rejuvenece.

Tu voz pretende y observa,

consigue y sintetiza

y de metáforas poetiza.

Porque cautiva los placeres

y no es cautiva del olvido.

Tu voz toma parte y prende,

toma todo, sin dejar fracción.

 

Tu voz participa en mi vida,

es participio y gerundio,

satisface las soledades,

acompañando sus tristezas,

alegrando sin vicisitudes.



EN LAS GOTAS DE AGUA


En las gotas de agua vi tu mirada,

chorros de luz a la calmada,

vi mi reflejo en tu alegría.

 

En las gotas de agua de tu espejo

creé sonrisas abiertas y en tu entrecejo

esperanzas ilimitadas.

 

En las gotas de agua de tu soltura

encontré la luz de la albura

parpadear entre las sombras.

 

En las gotas de agua de la muerte

vi evaporados sufrimientos,

mentiras y lamentos.

 

En las gotas de agua de la vida

vi el fuego de lo natural,

como un mar de océanos,

como borbotones de torrentes sempiternos,

como un vasto lago allanado,

como ríos de agua descendentes,

como argénteos y cristalinos estanques,

como seductores manantiales,

como charcas en regocijo,

como el rocío sentido y verdadero,

profundamente vital.




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