Ya siento los pasos por el estrecho pasillo, ya los escucho irse. Me ha acompañado todo un año y se va para no volver.

E iremos dando la bienvenida al año 2012, que comenzará a caminar poquito a poco, con sus pasitos titubeantes, de niño mimado. Lo iremos amando despacito, muy despacito, le iremos aportando nuestras cositas, nuestras sonrisas, nuestras tristezas, nuestras circunstancias y experiencias, para hacer balance al final, cuando ya esté crecidito y sea un año maduro. Entonces, cuando llegue la hora de rendirle cuentas, espero que lo cojamos en volandas, lo zarandeeemos y él extienda en nuestras manos todas nuestras alegrías, nuestros momentos felices, los coloque ordenadamente en la mesa, quedando arrinconados, casi sin espacio siquiera, nuestros malos momentos. Feliz año 2012 o, si no puede ser completamente feliz, que tengamos muchos momentos felices. Que sea hermoso y mágico.
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