domingo, 15 de mayo de 2011

YO NO QUIERO SER PARTE DEL DECORADO




Pues llegamos a tiempo todos y todas (éramos 9 para leer, un lujo): Montse Gómez, Virtudes Reza, Juan Rincón, Jorge Garrido, Blanca Flores, José Luis Rubio, Juana Mari Malia, Ramón Luque y Paco Velázquez. Nos tomamos un cafelito en un pequeño bar con encanto, junto a la Casa de la Cultura, lugar del encuentro, y el ambiente poético y la sintonía ya se iba respirando.



Cuando entramos, nos quedamos gratamente sorprendidos. Todo estaba preciosamente adornado por carteles de cada uno de nosotros, con nuestras lenguas al aire y fragmentos de nuestros poemas-protesta. Junto a la mesa, en una pantalla, un power indocente creaba un cierto aire de intriga. En él, cada vez que leíamos, cada uno de nosotros aparecía la foto de quien leía con su lengua.




Iniciamos nuestro encuentro invitando a cambiarnos de lugar con el público asistente, pero ninguno se atrevió. Y yo planté en medio de la mesa un cartelito con una frase que escuché por la mañana en una canción en la radio: “Yo no quiero ser parte del decorado”.




Fue una tarde maravillosa, todos fuimos leyendo poemas de protesta, o protestía, como decía Montse: “Llevamos agolpada en la garganta/ cada parte que legalmente no pertenece/ del cuerpo del mundo,/ cada parte que nos falta/ del alma…”.Juana Mari Malia también surgió del Parnaso: “La injusticia al filo de la tarde/ Apelo a los pulmones del aire/ ¡Grito de guerra por la calle”. José Luis Rubio tuvo también su momento: “Aunque no tengan prueba/ de que yo sea el culpable/ me condenarán de antemano.”.




Cuando fui a leer, les dije a los jóvenes que no fueran inconformistas y el motivo de la frase "Yo no quiero ser parte del decorado", y a modo simbólico protesté, antes de leer, que tenía calor, mucha calor y me abroché los botones de la camisa (del cuello) y me bajé las mangas. Después leí mi manifiesto “A quién le sacaría la lengua” y el poema “Sentencia condenatoria”, acompañando con los gestos de mi uña cada uno de mis versos (rascándome la frente, el cuello...)… “Con una uña investigo/ mi importancia nasal/ y lo que de ella se desprende/ libre de todo mal.”.




Y Ramón Luque explicó la foto de cartel: Le sacaba la lengua a los libros de instrucciones. Y Virtudes Reza leyó un poema, duro, pleno de dramatismo, sobre el maltrato de la mujer… “Dime si es verdad/ la mirada de lo que no veo/ lo que esconden muros derruidos”.




Y Jorge Garrido no quería que le aplaudieran, y protestó por ello. Y se protestó por los libros, por la deshumanización de las relaciones, por la violencia... Y encontramos cualquier pretexto para protestar...




Y Juan fue mucho Juan: “Poemas de patas cortas escribo/ alumbro versos de lo cotidiano;/ rimas son de lunes no festivos,/ la caca, la fregona y el butano”. Y Blanca nos ahumó con su poema sobre los malos humos: "Por culpa de tu humo,/ yo me muero,/ Por culpa de tu humo,/ me mareo./ Por culpa de tu humo/ esto apesta,/ y me entra la tos,/ y me trago "mis humos"./ Y sin embargo,/yo me aguanto/y tú, no.". Y Jorge Garrido: “Tengo el mundo en una mano/ juego a poderlo lanzar/ contra un espejo lejano/ que me lo cambie al chocar…”.




Y dos chavales del IES Trafalgar (Samuel y Marina) prestaron sus voces para unirse a nuestra protesta en un canto.



Sólo podíamos leer dos poemas, por el tiempo, ése al que José Luis Rubio le sacó la lengua. Pero fue suficiente. Todos quedamos satisfechos en nuestros alegatos.




Después nos fuimos a un bar cercano donde nos tomamos unas cervezas y unas tapas, mientras la luna surgía y luchaba entre las nubes desafiantes por salir airosa de tanta protesta y sentarse junto a nosotros. Y continuamos charlando y encontrándonos a gusto y felicitándonos por tan espléndido acto…



































































































2 comentarios:

Virtudes Reza dijo...

Peazooooo crónica!!!.
¡¡Qué bien lo pasamos xd!! Se me hizo cortísimo.
un besazo. Deseando una próxima

Paco Velázquez dijo...

Ls verdad es que sí, Virtudes, todo pasó muy rápido y me quedé con ganas de más y más.
Fue maravilloso.